Mi Opinión. · Federico Gómez Dangond


Nuestro plan metropolitano

Por Federico Gómez Dangond · Texto del manuscrito, sin fecha atribuida.

Acertado el editorial de Vanguardia del 26 de septiembre de 2025, al igual que los planteamientos de varios líderes de opinión, relacionados con el Plan Estratégico y Distrito Metropolitano.

Sin lugar a duda tenemos un reto enorme, que, a mi juicio, es más retador por falta de “voluntad”, por no decir “inconveniencia” política, conflictos de agencia y de interés, que, por racionalidad en una visión unificada y una operación eficiente.

Hoy tenemos un Plan Estratégico Metropolitano de Ordenamiento Territorial (PEMOT) vigente y con prospección 2019-2049, actualizado en 2024; y un Plan Integral de Desarrollo Metropolitano (PIDM) con vigencia 2016-2026.

Los dos planes son teóricamente positivos y razonables, desde el punto de vista de directrices generales, orientadas a promover la articulación de hechos metropolitanos: ordenamiento territorial, centralidades (proyectos detonantes), infraestructura vial y movilidad, espacio público y ambiente, sistema de información y normatividad vinculante.

A pesar de ser unos planes estructurados y razonables, poco se ha logrado implementar, la desarticulación es evidente y los POT vigentes, con más de dos décadas, no incorporan estas directrices, sumado a la carencia de facultades y autoridad del Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB) como institución llamada a gestionar esta imperativa integración.

Si bien es “urgente” armonizar, los POT municipales, el PIDM y el PEMOT, es más importante hacerlo bien que rápido. Hay una acción de los paisas que los caracteriza y destaca: llevan los planes a unos niveles más concretos antes de sustentar su conveniencia y viabilidad. Acá, a pesar de la buena intención, gestionar los recursos resulta inocuo, dado que no se cuenta con la respectiva estructuración y diseños que justifiquen la decisión de implementarlos. En lo poco que conozco de la gestión de proyectos en Antioquia, las instituciones y entidades municipales invierten a cabalidad en diseños e ingenierías antes de gestionar recursos gruesos a nivel nacional, regional o local, es decir, cuando se pasa la “totuma”, la respuesta es sí, dada la contundente conveniencia, formidable comunicación y visualización de los proyectos estratégicos para la región.

Mi invitación a las entidades correspondientes es a trabajar sobre lo construido, el PEMOT vigente y actualizar el PIDM, sumado a contratar una consultoría internacional para el diseño urbano y rural de la región, que permita simular nuestro futuro, cuantificar los beneficios, renderizar nuestros sueños y ahí sí, implementar los POT (son una consecuencia, no una causa).

El Distrito Metropolitano es también una consecuencia natural de un planeamiento y conveniencia metropolitana, no obstante, sin el plan, sin el sueño, la voluntad política y la presión ciudadana no van a surgir.

La paradoja es que, la inversión en la consultoría de diseño y planeamiento de ciudad región es (muy baja) inversamente proporcional al impacto (muy alto) para nuestro bienestar y futuro.


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