Mi Opinión. · Federico Gómez Dangond


La vivienda no es social per se (2 de 2)

Por Federico Gómez Dangond · Texto del manuscrito, sin fecha atribuida.

La vivienda sin un adecuado entorno no es social. Los factores sociales de una vivienda están relacionados con las condiciones de su entorno, conectividad, cercanía a educación y empleo (tiempo), seguridad (tranquilidad) y equipamiento urbano (bienestar).

Partiendo de esta realidad, el propósito superior del Estado (a su escala) debe ser promover el adecuado planeamiento del territorio, identificar la vocación del país para distribuirla estratégicamente en las diferentes regiones con base en sus características particulares, complementándose unas con otras. A partir de ese punto, planear la infraestructura requerida interregional y diseñar los planes estratégicos para las diferentes ciudades / áreas metropolitanas. Regulados por los planes estratégicos regionales, se replantean los POT, armonizando el propósito superior a cada una de las escalas y (re)habilitando suelo adecuada y oportunamente. En consecuencia, el sector privado puede desarrollar los proyectos macro o micro alineados con la estrategia, asegurando que se aporte en materia de movilidad, competitividad, valorización y mejoramiento del bienestar general de la sociedad.

No es coincidencia que los factores determinantes al momento de comprar o arrendar una VIS sean: 1. Localización (tiempo); 2. Equipamiento urbano; 3. Precio; 4. Diseño (funcionalidad); y 5. Zonas comunes. En ese orden de prioridad, destacando que los dos primeros y parte del tercero están asociados con el planeamiento urbano.

Complementariamente, la estructura de gastos de los hogares de estrato medio-bajo (mayoría), es aproximadamente: 30% vivienda (arriendo, cuota y servicios); 25% alimentación y aseo; 15% educación y formación; 10% transporte; 10% deudas; 8% compras, recreación y cultura; 2% salud; y, 0% INVERSIÓN Y AHORRO.

Si la ciudad/región cuenta con una adecuada distribución de equipamiento urbano, empleo y conectividad, es factible que el desarrollo de oferta de VIS genere, adicionalmente a un precio asequible, oportunidad en la reestructuración de los gastos del hogar, reduciendo la incidencia de: vivienda (menor costo de suelo y alcance en construcción, sumado a menores gastos de administración, por urbanismo y equipamiento adecuado) y transporte (por centralidad), permitiendo trasladar recursos de deudas a inversión y ahorro e incrementar la destinación a educación, en procura de mejorar las posibilidades de evolución del hogar.

En el actual estado de las cosas, la mejora en la productividad del sector privado, orientado a VIS, no se traduce en un impacto representativo a la calidad de vida de los hogares, como sí lo sería un planeamiento estratégico, conectado y planificado orientado a la sostenibilidad integral y con ello sus posibilidades de crecer y evolucionar.

Invertir en planeamiento puede generar una mayor utilidad (integralmente hablando) al país. El siguiente gobierno, debería ocuparse en PLANEAR LAS SIGUIENTES DÉCADAS, no simplemente “ejecutar” lo programado para el periodo, el país lo agradecerá eternamente.

No olvidemos que, “El que no sabe para donde va, siempre llega”.


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