Estamos a un año de elegir alcaldes y gobernador en Santander. Antes de que los nombres ocupen toda la conversación, vale la pena preguntarnos qué esperamos de quienes aspiran a gobernarnos. Y decirlo. De pronto algunos toman nota e incorporan nuestros anhelos.
Me pongo en los zapatos de los gobernantes actuales y de quienes los antecedieron y pienso: hacer gestión pública debe ser dificilísimo. Tener un vehículo con semejante capacidad de transformación y encontrar tantas dificultades para hacer que las cosas pasen debe resultar frustrante. Hablo, por supuesto, de quienes llegan con una intención honesta de servir.
Si me preguntaran qué propuesta me entusiasmaría y qué candidatos quisiera apoyar, tendría clara mi respuesta. Aunque suene idealista, soy consciente de la realidad de nuestra cultura. No obstante, considero es el deber ser de la política.
Primero, construir un plan maestro regional de largo plazo (diseño general). Integrar los estudios y ejercicios de prospectiva de instituciones públicas, privadas y académicas, actualizarlos y acordar hacia dónde vamos.
Quisiera un acuerdo que conecte las vocaciones de nuestros territorios y concrete proyectos con responsables, recursos, plazos y seguimiento ciudadano. Incorporado en los planes de desarrollo y las políticas públicas, para que cada administración avance sobre lo construido y el rumbo sobreviva al cambio de gobernantes.
Segundo, buscaría candidatos capaces de convocar, escuchar, decidir y ejecutar con otros. Con equipos competentes que atiendan las necesidades cotidianas mientras construyen ese horizonte.
Tercero, me entusiasmaría un bloque de candidatos comprometido con materializar, mediante los procedimientos legales correspondientes, un Distrito Metropolitano: Bucaramanga, Floridablanca, Girón, Piedecuesta y Lebrija integradas en una sola entidad política y administrativa, con una alcaldía común que garantice representación territorial, atención cercana y distribución equitativa de recursos.
Las candidaturas a la Gobernación y a las alcaldías de Barrancabermeja, San Gil, Socorro y otros municipios participarían del mismo acuerdo regional, articulando sus proyectos con esa integración metropolitana.
¿Sería utópico que varios partidos, movimientos y liderazgos ciudadanos acordaran ese rumbo y escogieran conjuntamente una candidatura para cada espacio? Con criterios públicos de capacidad, trayectoria y compromiso. Primero el proyecto; después miramos quién sale en la foto.
Sí, implicaría pedirles a algunos candidatos aunar esfuerzos alrededor de quienes tengan una real viabilidad de llegar y de gobernar. Sería una demostración concreta de compromiso con el interés colectivo.
En Santander tenemos talento, instituciones, empresas y recursos cuyo potencial podríamos multiplicar. Nos falta articular capacidades, sincronizar esfuerzos y sostener una visión compartida.
Yo quisiera votar por quienes demuestren que pueden construir ese rumbo juntos. Y qué bueno que empezaran desde la campaña: nos permitiría evaluar su capacidad de llegar a acuerdos antes de entregarles las llaves. Una propuesta así sí me emocionaría.
PD: Claramente estoy pensando con el deseo.
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